Un nuevo gadget: el cuerpo humano
Uno a veces piensa que los japoneses no dejan nunca de inventar. Y aunque en la mayoría de las ocasiones parezca que se limiten a "jueguetitos" sin utilidad práctica, en esta ocasión me parece que están dando en el clavo.
La operadora japonesa de telecomunicaciones NTT está desarrollando lo que se está llamando Human Area Networks. El asunto consiste en aprovechar las capacidades conductoras de electricidad del cuerpo humano para establecer comunicaciones. Los detalles de como funciona "el invento" se especifican en la pagina web de la unidad que NTT ha creado para desarrollarlo: RedTacton.
El nombre viene de que las redes informáticas, en ingles, se llaman LAN (Local Area Network, y si son inalámbricas, las famosas Wifi, se llaman Wireless Lan o WLAN). A las redes de datos de larga distancia se las llama WAN (Wide Area Networks), aunque con la popularización del uso de Internet, esta denominación se esta utilizando últimamente menos. Y a las redes que se forman al conectar dispositivos cercanos entre sí, mediante Bluetooth principalmente (aunque también puede ser por otras tecnologías), se las llama PAN (Personal Area Network). Así que los japoneses de NTT, al tener que inventarse un nombre para su ocurrencia, han seguido la misma pauta, y lo han llamado HAN, por Human Area Network.
Aunque recomiendo encarecidamente a cualquiera que pueda estar interesado en el tema que visite la página de RedTacton, os puedo comentar que la comunicación se establece con cualquier contacto físico entre la persona que lleve un dispositivo dotado de un transmisor HAN, y una superficie que pueda actuar como interfaz. No solo tocando con las manos, sino también sentándose, o pisando (suelas de goma prohibidas, me imagino). ¿Y el ancho de banda? Pues el anunciado es de unos 10 Mbits por segundo, es decir, semejante al de una de las primeras redes LAN o WLAN, que no es poco.
Los usos que se plantean como posibles son muy diversos. Al estar basados en la existencia de un contacto físico, y no en la proximidad, como en los protocolos inalámbricos (Wifi, RFID...) permiten, por ejemplo, utilizarlo para detectar errores cuando se coge, por ejemplo, una medicina diferente de la que nos ha recetado el médico. El recipiente de la medicina estaría dotado de circuitería HAN, y el paciente tendría un dispositivo que, al comunicarse con el recipiente, podrá informar de si la medicina es la correcta o no. Parece un escenario rebuscado, ya que lo más sencillo siempre es leer la etiqueta, pero en el caso de personas mayores o ciegas, sí que parece que la vida les puede mejorar enormemente con este tipo de tecnología.
Disparar el funcionamiento de cualquier aparato con tan solo tocarlo, intercambiar las tarjetas de visitas electrónicas entre dos personas al saludarse, conseguir que el teléfono móvil utilice la agenda de contactos, o se personalice según las características almacenadas en nuestra PDA, en lugar de guardarse en el propio teléfono móvil, o utilizar un auricular para nuestro reproductor multimedia o nuestro teléfono móvil, que se pueda comunicar a través de nuestro cuerpo sin utilizar ningún otro mecanismo, son otros posibles usos de esta nueva tecnología.
El posible uso que más me ha parecido que puede revolucionar la situación actual es el de la seguridad. Si portamos un dispositivo que almacene un certificado personal, y se estandariza la conectividad HAN como medio de acceso para la autenticación, entonces será una herramienta muy valiosa en el control de accesos, en la verificación de qué personas están ubicadas en determinados lugares (sentadas en un avión, tumbadas en las camas de un hospital...), o a que medios de información (físicos o digitales) se les puede permitir el acceso.
Ignoro cuanto tiempo va a hacer falta para poder ver dispositivos con esta tecnología en la calle (aunque estando NTT detrás me extrañaría que el tema se dilatase), pero no dejare de estar pendiente de este tema.